Los incendios forestales: ¿Son inevitables?
Algunos autores han señalado que las personas y los grupos humanos viven con frecuencia de “ritos”. En Chile, los incendios forestales-urbanos, que prácticamente ocurren cada verano con trágicos resultados de destrucción y muerte, parecen haberse convertido en un “rito” esperado por la comunidad y los gobiernos, solo que con distinta localidad y fecha cada año. Sin embargo, estos desastres no son inevitables: son el reflejo de problemas estructurales en prevención, planificación y respuesta.
El rol del Estado y la amenaza a la población
El Estado de Chile tiene la obligación de proteger a sus habitantes. La ocurrencia de incendios forestales no solo implica pérdidas materiales, sino también un grave riesgo para la vida humana. Las heridas, muertes y daños a viviendas son evidencia de fallas críticas en la gestión estatal. Tampoco basta justificar estos hechos comparándolos con tragedias en otros países desarrollados.
Causas raíz de los incendios
Los incendios tienen múltiples fuentes que deben ser abordadas de manera integral:
- Personas y cultura de prevención: existe una carencia de educación comunitaria en prevención de incendios. A diferencia de la preparación frente a tsunamis, las comunidades no reciben formación suficiente. Se propone incluir en la educación escolar una unidad obligatoria sobre emergencias (terremotos, tsunamis, incendios), junto con la organización mínima en barrios, juntas de vecinos y grupos comunitarios.
- Procesos y protocolos: los municipios y organismos públicos carecen de protocolos actualizados de prevención y combate inicial. Es necesario implementar revisiones periódicas y ensayos prácticos (“Operaciones Daisy”) que fortalezcan la capacidad de respuesta.
- Métodos e infraestructura: la infraestructura urbana y rural debe ser revisada constantemente: grifos, accesos, vías de evacuación. Además, se podría realizar un benchmarking internacional para aprender de experiencias exitosas en otros países y adaptar metodologías de prevención y control. Las diferentes entidades de gobierno deben contar con protocolos, permanentemente actualizados, sobre cómo deben actuar ante este tipo de emergencias.
- Bomberos, policías y Fuerzas Armadas: los bomberos cuentan con preparación y experiencia, pero Carabineros y Fuerzas Armadas también cumplen un rol fundamental y necesitan entrenamiento básico en emergencias de incendios.
- Autoridades y planificación política: ¿Se preocupan acerca del tema las diferentes autoridades en forma previa a los incendios? Los candidatos a alcalde y autoridades superiores deberían presentar planes de prevención y control de incendios como parte de sus programas. Ministros y subsecretarios de áreas clave (vivienda, salud, interior, transporte) necesitan formación básica en gestión de emergencias.
- Medios de comunicación y periodistas: los medios de comunicación tienen un rol crucial en orientar a la población durante emergencias. Los periodistas deben recibir formación en prevención y en la relación con personas damnificadas, especialmente aquellas que han perdido familiares o amigos cercanos.
- Planificación urbana deficiente: la planificación urbana en Chile (villas, poblaciones, etc.) rara vez considera el riesgo de incendios al ubicarse. Esta falta de conciencia en autoridades y comunidades aumenta la vulnerabilidad frente a desastres.
Una prioridad estratégica
Un trabajo coordinado en todas estas áreas reduciría significativamente la probabilidad de incendios y sus consecuencias. Chile necesita asumir la prevención de incendios forestales y urbanos como una prioridad estratégica nacional,.
Ejecutar esta transición hacia una cultura de prevención requiere una metodología clara. Para dominar las técnicas de mejora de procesos y aplicar principios de gestión de calidad en organizaciones, puedes revisar el curso Diseño de técnicas de gestión de la calidad en las organizaciones, que profundiza en cómo transformar capacidades operacionales y de desarrollo de productos o servicios en resultados concretos.