En el liderazgo: la ventana de la inteligencia emocional en tiempos de IA
La Inteligencia Artificial (IA) puede completar tareas, diseñar, codificar y crear agendas en un suspiro, pero no puede realizar las tareas propias del liderazgo.
La IA no es capaz de generar confianza, dar sentido al trabajo, fijar expectativas ni crear ideas verdaderamente nuevas. Estas son acciones propiamente humanas y especialmente importantes en tiempos de cambio e incertidumbre.
Con seguridad, en un tiempo más tendremos que convivir con robots y agentes de IA, lo que exigirá nuevas formas de liderazgo, dejando atrás las órdenes, instrucciones y control.
El líder deberá centrarse más bien en crear un ambiente de colaboración donde sus equipos aprendan a convivir en este nuevo contexto. Se necesitarán valores claros y nuevas definiciones para tomar decisiones a medida que emerjan nuevos desafíos y cambian las condiciones en las organizaciones.
Lo que la IA no puede hacer
Según McKinsey en Building leaders in the ages of AI, existen tres áreas en donde
solo los humanos podrían entregar el tipo de liderazgo que las organizaciones requieren:
- Fijar la aspiración correcta y comprometer a otros: solo los humanos tienen aspiraciones y ambiciones. Los líderes son capaces de leer las claves sociales y presentes en una sala, anticiparse e interpretar las reacciones emocionales, todo lo cual es esencial para movilizar y comprometer a las personas con los planes estratégicos de la organización. Solo un líder empático puede identificar preferencias yelegir a las personas adecuadas para un determinado proyecto.
- Demostrar criterio, alineando decisiones y valores: el buen juicio y sentido común es un rasgo distintivo humano. Mientras la IA puede resumir las reglas o señalar los riesgos, no asumeresponsabilidad por los resultados. Los líderes, en cambio, responden frente a sus colaboradores, accionistas e inversores. Son los llamados a tomar decisiones demostrando criterio y coherencia con valores claros.
- Promover ideas creativas que permitan un cambio: los líderes deben revisar y crear nuevos relatos y condiciones para sus organizaciones de forma continua. Los modelos creados con IA usados por los líderes son óptimos para reproducir patrones, pero solo los humanos pueden reconocer cuáles de esos resultados permiten llevar a un verdadero progreso.
Las aspiraciones, buen criterio y creatividad constituyen características “únicamente humanas” de liderazgo. El líder logra estos objetivos manifestando distintos comportamientos relacionados con la inteligencia emocional.

¿Es la inteligencia emocional el factor sine qua non del liderazgo?
Para muchos autores, la inteligencia emocional es la clave del liderazgo. Incluso, algunos sostienen que explica el 90% de las diferencias entre los líderes destacados y los promedio.
Esto se basa en que el liderazgo se ha descrito como “un proceso cargado emocionalmente”, en el cual la habilidad para manejar los sentimientos de los seguidores es crítica.
Las emociones de los líderes y las conductas asociadas afectan profundamente las reacciones emocionales de sus colaboradores. Así, el desempeño de los seguidores se beneficia de las emociones positivas y optimistas del líder, pero se deteriora con aquellas emociones negativas y de frustración.
Un líder que es capaz de identificar en forma precisa los sentimientos y emociones de otros, podrá captar los problemas y necesidades de sus colaboradores y, en consecuencia, entregar mejores respuestas emocionales.
De igual forma, un líder que puede expresar y manejar las emociones efectivamente, tendrá mayor influencia en los sentimientos de sus seguidores y enfretará mejor sus preocupaciones.
Se ha observado que la inteligencia emocional puede generar y mantener la seguridad, cooperación y confianza en lo seguidores; permite guiar a los equipos en tiempos de confusión, ambigüedad y conflicto; y proporcionar inspiración, sentido, identidad y compromiso a sus colaboradores.
Motivadores emocionales
No solo los líderes se benefician de la influencia emocional. Las organizaciones también pueden lograr mayores recompensas al incorporar el factor emocional en su estrategia.
Magids, Zorfas & Leemon han demostrado que cuando las empresas se conectan emocionalmente con sus consumidores pueden obtener un gran retorno. En este escenario, se abre una oportunidad para generar valor, en donde las empresas deberían integrar estas conexiones emocionales.
Hoy es posible medir rigurosamente y apuntar de manera estratégica a las emociones que dirigen el comportamiento de los consumidores.
Aunque la IA avanza en muchas tareas, el liderazgo humano sigue siendo esencial gracias a la confianza, el criterio y la creatividad. Para profundizar en cómo la inteligencia emocional potencia estas capacidades en equipos, el Curso en Gestión de la inteligencia emocional para el liderazgo de equipos ofrece un espacio de análisis y aplicación práctica.
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