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Inteligencia Artificial y Gestión Centrada en Personas: beneficios, riesgos y sustentabilidad

Inteligencia Artificial y Gestión Centrada en Personas: beneficios, riesgos y sustentabilidad

Tanto las empresas como las personas se preguntan con frecuencia: ¿Cómo optimizar beneficios y minimizar costos del uso inevitable de la Inteligencia Artificial?

Esta inquietud surge porque la Inteligencia Artificial (IA) se ha entrometido en la vida de las personas y en la gestión de organizaciones de manera profunda e inevitable. A veces por elección, pero en muchas ocasiones de forma inadvertida, sin ser invitada, advertida ni reconocida.

La Tercera Revolución Industrial

La ocasionalmente llamada Tercera Revolución Industrial, aunque el nombre es lo de menos, afecta a la mayor parte de la humanidad y a las fuentes productivas que generan empleo.

Por ello, personas y organizaciones se ven obligadas a desarrollar rápidamente la capacidad de reconocer los beneficios que toda revolución tecnológica ofrece, pero también sus inevitables perjuicios, desventajas y costos humanos y financieros. El imperativo: cómo minimizar los costos y dificultades de la innovación, que con frecuencia trae consigo efectos negativos.

Cómo reconocer beneficios y potenciales desventajas de la IA

A simple vista no es fácil reconocerlos. Muchos comenzamos a utilizar IA inadvertidamente: al usar un celular, un computador o una tableta, nos enfrentamos a la IA sin solicitarlo y sin darnos cuenta. Es parte inherente de este “servicio”.

Un ejemplo: hoy, un colega me envió un texto desde su celular y el sistema cambió mi nombre por el de otra persona del grupo. Al comentárselo, me confirmó que había escrito mi nombre correctamente, pero la Inteligencia Artificial (IA) —que en ocasiones llamo Estupidez Real— realizó un cambio inesperado que dejó mal su capacidad de memoria y habilidades.

Seguro que nos ha pasado a todos: confiamos en que la IA nos ahorra tiempo al escribir y enviar mensajes, pero pocas veces reflexionamos sobre la necesidad de revisar y corregir varias veces.

La realidad es que la IA introduce cambios arbitrarios e imprevistos que pueden dejarnos en ridículo. El supuesto ahorro de tiempo se paga con el riesgo de perder credibilidad cuando confiamos demasiado en ella sin atender a sus perjuicios.

Evaluando costos de la IA en organizaciones

Si a nivel personal los errores de IA generan complicaciones, como en la situación anterior, en el ámbito corporativo, de empresas y organizaciones de todo tipo, estos se multiplican exponencialmente.

Con el propósito de evitar o disminuir los costos del uso de la Inteligencia Artificial (IA), hoy prácticamente inevitables, las organizaciones se ven obligadas a prestar especial atención a cómo desarrollar las habilidades de las personas. Solo así es posible optimizar beneficios y minimizar riesgos antes de implementar y desplegar institucionalmente la IA, ya sea en su forma generativa o agentiva.

El éxito de esta decisión no depende exclusivamente de los líderes o gerentes, sino también de contar con personas dispuestas a “asumir el riesgo” de aprender IA de manera metódica. Sin embargo, es importante reconocer que no todas las personas están dispuestas a hacerlo.

¿Qué es la IA y cómo reconocerla?

La IA nace de modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) y algoritmos con múltiples combinaciones. Creadores tecnológicos generan nuevos modelos de empresas de IA con extrema rapidez, y hoy existen diversas variantes. Entre ellas destacan las diferencias entre:

  • IA Generativa (GEN AI): orientada a automatizar la creación de contenido complejo (texto, imágenes, video, código).
  • IA Agentiva (AG AI): caracterizada por actuar y tomar decisiones de manera similar a un ser humano.

Aunque en ciertos casos se complementan, cumplen funciones muy diferentes.

¿Por qué hablar de IA en la Gestión centrada en personas y calidad sustentable?

La pregunta clave es cómo se relaciona la Inteligencia Artificial (IA) con el ser humano y, en particular, con el bienestar en los lugares de trabajo. Mientras la inteligencia emocional guía nuestras relaciones, la IA tecnológica introduce nuevas formas de interacción y decisión. La cuestión central es cómo aprovechar su potencial para mejorar el bienestar de las personas en los lugares de trabajo, sin ignorar los riesgos que conlleva.

En organizaciones que aplican Gestión Centrada en Personas y Calidad Sustentable, el bienestar es un elemento básico: asegura la sustentabilidad de largo plazo y se convierte en la base del mejoramiento continuo y de los estándares de calidad. La IA, por tanto, debe evaluarse no solo por sus beneficios, sino también por las desventajas que puede generar si se usa sin cuidado.

Aplicaciones de IA y el Principio MEI

El despliegue de la IA implica una responsabilidad inevitable: utilizarla de manera competente, transparente y ética. De lo contrario, los costos de su uso pueden alcanzar pérdidas de sumas condisderables.

El Curso de Gestión Centrada en Personas y Calidad Sustentable aborda este desafío mediante el principio MEI (Mérito, Excelencia, Integridad). Con una Visión 360°, las organizaciones reconocen esfuerzos personales y colectivos, premian el mérito y fortalecen la excelencia con integridad personal e institucional. Así, la IA se convierte en una herramienta que potencia la gestión, siempre alineada con valores éticos y humanos.

IA y sustentabilidad organizacional

La Gestión de Calidad Centrada en Personas se fundamenta en organizaciones con Visión 360°, capaces de armonizar el ambiente interno con las demandas externas y de integrarse eficazmente en el mercado. En la actualidad, la sustentabilidad organizacional depende cada vez más de la IA, lo que refuerza la necesidad de aplicarla con responsabilidad y foco en las personas.

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